La Corporación Pro Antofagasta estrenó un documental para celebrar tres décadas de la célebre ‘Mano del Desierto’, obra del escultor chileno Mario Irarrázabal. Este homenaje inspiró a dos artistas locales a retomar un proyecto olvidado en sus recuerdos. Dino Barrera, de 50 años, técnico mecánico y creador de bitolas –denominación que rinde tributo a su madre y a las figuras esbeltas que admiraba en su niñez–, contó cómo obtuvo un premio en París, siendo reconocido en la Torre Eiffel por su innovación. Sus creaciones, que evocan changos en actitudes de recolección y caza, representan una familia encabezada por un macho alfa protector del pequeño clan, idea que coincidió con los bocetos de Manuel Ossandón, diseñador gráfico, pintor y profesor de la Escuela “Elmo Fúnez Carrizo”. Ossandón expresó su convicción de que la comuna merece esculturas íntimamente ligadas a su historia, en contraposición a otras propuestas foráneas y poco arraigadas.
Ambas obras, de dimensiones reales que varían entre 6 y 8 metros de altura y una longitud aproximada de 7 metros, están destinadas a ser instaladas en playas o bordes costeros de localidades como Antofagasta, Taltal, Mejillones o Tocopilla, fortaleciendo el sentido de pertenencia regional. La construcción de las esculturas contempla un núcleo de acero reforzado con una viga, recubierto por una malla moldeable y finalizado con una mezcla de hormigón, yeso, fibra de vidrio y resina, que proporciona un efecto platinado y garantiza la conservación del color en la superficie.
El proyecto, con un valor aproximado de $100 millones, se presentará próximamente a la presidenta de la Comisión de Cultura del Consejo Regional, diversas corporaciones culturales de municipios costeros y a empresas privadas. Ambos artistas enfatizan que esta iniciativa no solo busca embellecer el entorno, sino también generar un patrimonio y un relato cultural que atraviese generaciones, ofreciendo a niños y adultos la posibilidad de interactuar físicamente con la obra, incluso mediante iluminación LED en horarios nocturnos.
Autor: Jorge Rojas