Según declaró Cristóbal Hunneus, socio de Unholster, a Ex-Ante, las proyecciones basadas en el 93,73% de los votos escrutados indican que la participación alcanzaría el 6,5% del total de electores en Chile, lo que equivale a 1.400.000 personas. De mantenerse este porcentaje, se contabilizarían 1.301.944 votantes en la primaria, cifra que supone una disminución del 25% en comparación con las elecciones entre Boric y Jadue en 2021. Este escenario representa un duro revés para el oficialismo, que hubiese aspirado superar los 1.752.911 votos obtenidos en la pasada primaria, agravado además por la incorporación de una candidata del Partido Comunista a la papeleta, lo que incrementa la incertidumbre en un contexto en el que los estudios de opinión favorecen a Kast. Durante la mañana electoral, la ex presidenta Bachelet alertó desde varios locales sobre la escasa participación, mientras que Boric instó a la ciudadanía a acudir a votar. En locales donde figuras como Bachelet, Tohá y la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, estuvieron presentes, se registraron apenas 5 a 7 votos hasta primeras horas del día, evidenciando el panorama de baja concurrencia. La jornada transcurrió con normalidad, alcanzándose el 98,735% de mesas instaladas a las 10:15. A nivel regional, Jara lideró en todas las zonas con más del 55% de los votos, obteniendo sus mejores resultados en Aysén (63,96%) y Coquimbo (63,59%). Por su parte, Tohá registró sus puntajes más altos en Magallanes (32,17%) y Ñuble (30,89%), aunque alcanzó sus marcas más bajas en Atacama (21,35%) y Aysén (23,69%). Los candidatos Winter y Mulet mostraron apoyos modestos, con Winter destacando en Antofagasta (9,98%) y Tarapacá (10,48%), y Mulet obteniendo su mayor respaldo en Atacama (13,49%) pero con escasa presencia en el resto del país.
Autor: Jorge Rojas